Mercado de acciones desarrollado
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- Creado en Sábado, 24 Junio 2006 21:00
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El organismo público de contralor es la CNV, ente descentralizado que se encuentra en la órbita del Ministerio de Economía y Producción. Autoriza la oferta pública de títulos valores, o sea la convocatoria de los emisores a inversores y ahorristas para que los compren. Corresponde también al organismo fiscalizar y controlar dichos títulos (mobiliarios representativos del capital, es decir acciones, o de deuda, o sea obligaciones negociables) y, antes de su cotización (negociación por los agentes de bolsa), sus emisores (sociedades anónimas) deben estar autorizadas por la CNV.
Luego de que se autoriza la oferta pública corresponde que las Bolsas de comercio aprueben la cotización en sus recintos por los agentes de bolsa.
Los mercados de valores, por su parte, inscriben a sus accionistas (los agentes de bolsa), quienes operan en los recintos comprando y vendiendo títulos valores con ofertas públicas autorizadas. Los mismos pueden ser privados (acciones y/u obligaciones negociables) o públicos (emitidos por los gobiernos nacional, provinciales o municipales). Si bien negocian en nombre propio, lo hacen por cuenta y orden de terceros, que son sus comitentes (clientes).
Muñoz detalló cuáles son los requisitos para un mercado de capitales “moderno y pujante”:
* Plataformas y sistemas operativos de acceso, negociación, depósito y custodia.
* Seguridad jurídica y normas de transparencia, control, respaldo y garantías.
* Liquidez y diversificación.
* Utilización de normas internacionales de información y control; estándares comunes de contabilidad y auditoría; productos y servicios negociables en mercados internacionales y operatorias transfronterizas.
Con relación al futuro, el titular de la CNV consideró –en su reciente libro “Desarrollo del mercado de capitales, un imperativo de la economía”–, precisamente, que los mismos “dependerán en gran medida de las instituciones básicas de su entorno, que requerirán de emisores e inversores interesados en participar y necesitarán operatorias y productos que abastezcan en calidad y cantidad los requerimientos de los concurrentes”. Pero únicamente aquellos que puedan dar “pruebas de su seguridad tendrán participantes interesados en actuar en su ámbito”. Asimismo, sólo aquellos que demuestren la máxima transparencia en sus operaciones y que busquen “la protección del inversor como premisa fundamental tendrán asegurado un exitoso porvenir”.
Muchas empresas necesitan salir a cotizar
BUENOS AIRES.- “El mercado de capitales tiene una importancia fundamental en este desarrollo y no está separado de la economía real”, explicó Horacio Fargosi, presidente de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires.
Quien fue corredactor de las leyes 19.550 de Sociedades Comerciales y 19.551 de Concursos y Quiebras, entre otras, y durante el último quinquenio integró el consejo directivo de la entidad, está persuadido de que es preciso ir a buscar a las empresas, seguir la política que en ese sentido inauguró Adelmo Gabbi, su antecesor. Además, coincidió con Narciso Muñoz, presidente de la Comisión Nacional de Valores, acerca de la necesidad de acompañar a las pequeñas y medianas empresas.
Uno de los objetivos que se propuso Fargosi es aumentar el número de empresas cotizantes, teniendo en cuenta que en la Argentina actual muchas necesitan hacerlo. Consideró que hasta las mixtas y las estatales deberían incorporarse y asignó prioridad al panel de pymes, lanzado por Gabbi. Como muchas que eran pymes dejaron de serlo al evolucionar e incrementar sus ventas, pretende que las autoridades establezcan un marco más acorde con la realidad.
La mayoría del sector se manejó, hasta hace unos años, con fondos propios o créditos bancarios. Como tales préstamos pasaron a ser imprescindibles pero no suficientes, Fargosi destacó la conveniencia del mercado de capitales como medio para obtener fondos. “Es un mercado transparente, sencillo. Sin embargo, se priorizó demasiado la visión de la gran empresa y no la de la pyme y eso ocasionó un ‘desacompasamiento’”. Ultimamente, se dirigió al sector empresario para que tenga conciencia de que “involucrarse con la Bolsa es algo útil, donde hay que cumplir requisitos, no vamos a entrar en facilismos que después impliquen falencias que van a incidir en lo general”.
Por supuesto, argumentó que “no debe ser para iniciados, sino para iniciarse. Debe tener un acceso amplio, para que las empresas puedan venir y visitarnos, pedir entrevistas y hacer averiguaciones. También tiene gran importancia facilitar el acceso de las pymes, muchas de las cuales están preparadas y tienen la dimensión y la seriedad necesarias para hacerlo”.
Las sociedades que desean cotizar sus acciones en la Bolsa porteña deben estar autorizadas por la Comisión Nacional de Valores (CNV). Aquellas que califiquen como pymes están sujetas a un régimen de excepción. En virtud de un convenio celebrado entre la CNV y la BCBA, las solicitudes de autorización para la oferta pública de valores deben presentarse ante la Bolsa. Esto significa que para obtener las aprobaciones de oferta (competencia de la CNV) y de cotización (responsabilidad de la BCBA), las potenciales emisoras deben realizar un solo trámite, en un solo lugar. Las acciones pueden estar representadas por títulos individuales, certificados globales o por un sistema de cuentas en forma de registro que lleva la propia emisora, la Caja de Valores o un banco comercial o de inversión
Una de las ideas de Fargosi es facilitar el acceso a la oferta pública, mediante un régimen especial, con menos requisitos formales, que a veces resultan excesivos y funcionan como un freno. Igualmente, “el régimen diferenciado no implica facilismo, sino adaptación de los requisitos en tanto se cumplan la seriedad y la seguridad”. No está de acuerdo, tampoco, en caer en “un revoleo de oferta pública, que iría en contra del prestigio de la institución”. Reveló que le gustaría terminar su gestión con el doble de empresas cotizantes, mientras algunas tramitan su incorporación, y con nuevos instrumentos de acceso con otros títulos que no sean ni acciones ni obligaciones negociables tradicionales.
Fuente: Diario Río Negro www.rionegro.com.ar