| Los liderazgos para el progreso |
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| escrito por Webmaster | |
| 31.05.2010 | |
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Los liderazgos para el progreso Adolfo Ablatico Presidente de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa Argentina parece padecer de liderazgos enfermos, y cierta renuncia o resignación a construir, no sólo dirigentes que lleven adelante los destinos de la nación, sino líderes de contención, que por preservar el interés de la República, pongan límites reales que permitan construcciones de largo plazo. El líder de contención es una garantía contra el despotismo, los conflictos graves planteados por discrepancias entre los extremos del arco político y un antídoto seguro de los procesos de deterioro institucional, entre otros desvíos que puede padecer la democracia La República democrática establece marcos institucionales a través de los cuales debiera transitar el debate que permita la articulación de consensos y acuerdos para la generación de políticas públicas de largo plazo. Estos marcos están establecidos en la Constitución Nacional y en las normas que el Congreso dicta. No obstante, a lo largo de su historia Argentina no logró encarnar y robustecer la vigencia de estos marcos. Si bien en las últimas tres décadas podemos festejar la vigencia del estado de derecho, por otra parte encontramos una declinación institucional que ha tornado estos límites en barreras laxas, que permiten su interpretación y aplicación pensando más en las mezquinas ambiciones personales que en las políticas de largo plazo. Si tomamos como ejemplo otros países de la región, como Chile o Uruguay, puede concluirse que con el tiempo los ciudadanos, actores sociales, políticos y dirigentes, consolidaron y asimilaron estos marcos institucionales, y los tornaron operativos. El caso colombiano, en donde la Corte Suprema de Justicia interpretó que no resulta posible la nueva reelección del actual Presidente, es otro ejemplo de esta fragua. La solidificación de estos marcos institucionales requiere de liderazgos convencidos, aquellos que por preservar la institucionalidad de largo plazo, están dispuestos a contener los desbordes de los dirigentes de turno, aunque signifique una pérdida para ellos en el corto plazo. La búsqueda de líderes de contención es diametralmente opuesta a la del caudillo salvador y autoritario que, lamentablemente, fue una constante en nuestra historia política. Ésta es rica en ejemplos de líderes y liderazgos, que forjaron entusiasmo con sus propuestas, para luego terminar en fracasos. Tal entusiasmo parece no poder tornarse en una convicción republicana, que contenga a los líderes y a la sociedad, en los marcos institucionales que hemos elegido como las reglas para la vida en comunidad. Extrañamos estos dirigentes que, sin perjuicio de su militancia en un sector determinado, merecen el respeto de sus opositores porque saben escuchar, defienden su posición con argumentos nobles, no mienten, son leales a sus ideas y anteponen el “bien común” a sus ambiciones personales de poder. Para ACDE es imprescindible que se apoye el surgimiento y maduración de esta clase de líderes, por ello el próximo 3 de junio en nuestro XIII Encuentro Anual trataremos de poner estos temas en debate. Sin duda estos liderazgos de contención nacerán de entre la dirigencia joven que hoy, por suerte, podemos encontrar entre las huestes de los partidos mayoritarios y en las instituciones civiles de la sociedad. |
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