Por:
Pablo Frigolé
La cotización del
dólar muestra una estabilidad producto de que el período de ajuste y sobre reacción del
mismo por la devaluación de enero de 2002 ha finalizado. Estadísticamente puede
observarse que el coeficiente de variación de la cotización para el período 2002 es
mayor que para el 2003. Por otro lado la primer serie presenta una frecuencia de menor
normalidad (forma de campana) que la del 2003.
Para el 2002 el
coeficiente de variación fue de: 0,22. Las estadísticas para el 2002 pueden verse en el
siguiente gráfico:
Para el caso del
2003 el coeficiente de variación cae a: 0,034. Las estadísticas pueden observarse del
siguiente gráfico:
La
cotización diaria del dólar libre de cierre y su tendencia medida por el Hodrick
Prescott, muestra que luego del sobre reaccionamiento de la salida de la convertibilidad,
se vuelve más estable y con tendencia a la baja. Debido a los acontecimientos a nivel
mundial y la proyección de Europa de una tasa de interés más baja por existir mayor
crecimiento de la oferta que de la demanda agregada, más la guerra con hechos no
previstos, provocaría una confirmación de la tendencia a la baja que tuvo el dólar
contra peso en el 2003.
Los
principales informes como el del J.P. Morgan, ubican a la divisa norteamericana alrededor
de los $3,10 por U$S a fin de año.
Veamos lo que dice
el análisis técnico:
El RSI
(indicador rojo que se ve en la parte de abajo) muestra que el mercado está sobre
vendido, lo que implica que podría tener una reacción técnica al alza. Este indicador
tuvo una tendencia a la baja permanente lo que ratifica el hecho del overshooting inicial
o situación de sobrecomprado para luego ir acomodándose entre las bandas de 70 y 30 para
el RSI.
Para el caso de las
medias móviles de 200 días (verde) y 70 días (roja), las mismas están por encima de la
cotización real lo que muestra una tendencia a mantenerse en baja. Hay que advertir que
la cotización está muy cerca de la media de 70 días pero no la toca.
La tendencia para el
2003 fue hasta ahora bajista.
Conclusión:
El tipo de cambio
real sobre reaccionó mucho, y ahora, producto de una inflación rezagada que lo
reacomodó y una baja del dólar motivada por depreciaciones del dólar contra todas las
monedas, fruto de la guerra, la cotización del tipo de cambio nominal se estabiliza.
Es de esperar en un
escenario sin grandes cambios en la política económica y principalmente monetaria, que
la cotización del dólar contado permanezca estable con tendencia levemente bajista.
Hacia la fecha de las elecciones internas, y producto de la incertidumbre, puede que
aumente algo, para permanecer en torno al valor que predice JP Morgan.
Dicho escenario es
el que reina hoy en abril de 2003 y que implica una salida ordenada del corralón hacia
tasas de interés dentro del mismo sistema y no una corrida hacia el dólar.
Pablo Frigolé.