Por Pablo Frigolé para Stockssite:
El
mundo sigue su marcha
Las
interrelaciones existentes entre economías cada vez más abiertas a los flujos de bienes,
servicios, capital, trabajo y conocimiento hacen que sea necesario analizar su influencia
en la economía local.
Hay
perspectivas positivas en el mundo, las proyecciones de crecimiento de la Eurostat para
Europa son de un 1,9% para el 2004 y de 2,3% para el 2005. La misma oficina de
estadísticas proyecta, para EEUU, un crecimiento del 3,8 para el 2004 y del 3,3% para el
2005. Japón crecería al 1,7% en el 2004, y en el 2005 dicho crecimiento se reflejaría
en una tasa del 1,5%. Dentro de Latinoamérica, Chile muestra un crecimiento moderado y
permanente a través del tiempo. El desempeño de la economía chilena supera al de
Brasil, país con algo más de volatilidad en el producto. Brasil exhibe ratios de deuda a
PBI altamente peligrosos: durante el año 1997 dicho ratio llegó a ser de 34,3% y se fue
incrementando, hacia fines del 2002, a un valor de 55,5%. En el año 2003 la deuda era del 58,1% del PBI. Esto puede complicar
a Brasil y afectar las relaciones financieras y de comercio internacional que posee con
Argentina. Normalmente el empeoramiento de la solvencia termina impactando en el riesgo
país y en el valor de los activos financieros.
Los
precios internacionales de los alimentos, bienes industriales, el trigo y, en particular
la soja[1] mostraron recuperaciones
acercándose a niveles similares a los observados en 1997. Existen perspectivas de que
esta situación se mantenga durante el 2004 y, por lo tanto, genera un motor adicional a
la recuperación de países exportadores de estos productos.
En el
mercado internacional de fondos, actualmente, se espera un aumento en la tasa de interés.
Este hecho puede llevar a que se acoten las posibilidades de recuperación del país.
Los datos
fiscales de EEUU muestran una reversión en la situación de superávit. El déficit del
año 2002 fue de 240 mil millones de dólares y aumentó para el año 2003 a 414.800
millones de dólares.
Argentina,
vamos
El PBI
medido en pesos constantes de 1993 aumentó un 8,72% en el año 2003 comparado con el año
2002. El sector construcciones fue uno de los sectores con mayor crecimiento aumentando un
7,32% respecto al año 2002. Luego de la profunda recesión transitada por la economía
argentina la inversión muestra una recuperación aumentando un 38,1%, en pesos constantes
de 1993, respecto de 2002. Durante el año 2002 la inversión bruta fija había caído un
36,4% respecto del año 2001. Es destacable que la recuperación que viene mostrando la
Argentina no es débil y se asemeja a otras ocurridas con anterioridad con la diferencia
que la recuperación de la inversión es mucho más fuerte. El fundamento es el de un
contexto externo mucho más favorable al de otras crisis anteriores lo que posibilitó la
mejora en la inversión.
El
índice de confianza del consumidor[2]
registró un valor del 12,7% en enero de 2003 y evolucionó al alza hasta mayo de 2003,
donde registró un salto hacia el 45,5% de confianza. A diciembre de 2003, dicho índice
mostraba una confianza del 38,3%. El promedio anual de porcentaje de gente con planes
positivos de compra de bienes durables pasó del 1,8%, observado en el 2002, al 2,8%
recuperándose sólo un 1% pero lejos del 11% registrado en el año 1999. Las expectativas
de aumento de consumo para el 2003 fueron verificadas en cuanto al consumo privado que
aumentó un 8,14% mientras que el público aumentó un 1,5%.
En
materia de exportaciones el crecimiento de un 6,4% en el año 2003 más que duplicó al
registrado en el año 2002. Siguiendo el mercado externo las importaciones se recuperaron
de su caída del 50% del año 2002 aumentando un 37,6% en el año 2003.
El
balance de pagos del año 2003 registró un superávit de cuenta corriente de 7.941
millones de dólares explicado por un superávit de balanza comercial. El saldo de la
balanza comercial fue sensiblemente menor al del 2002 en aproximadamente 1000 millones
debido a que el crecimiento de las importaciones fue mayor al de las exportaciones. La
mayor parte del saldo fue destinado a incrementar las Reservas Internacionales del Banco
Central y el resto corresponde a giros al exterior y errores y omisiones. Es notable
advertir que los pagos al exterior se redujeron de 12.453 millones de dólares en el 2002
a 2.981 millones de dólares en el 2003.
El
promedio anual de la tasa de riesgo país medida por el EMBI+ cayó un 2,7% en el año
2003 respecto del promedio del año 2002. El 2003 mostró tasas de interés mucho más
bajas que las del año 2002. En el caso del promedio 2003 de la tasa de interés pagada
por caja de ahorro en pesos cayó un 79,2% respecto al promedio del año 2002. El call
money cayó un 85% en el mismo período de referencia. Las altas caídas en las tasas de
interés son producto del proceso de normalización en el sistema financiero que en el
año 2002 fueron el termómetro de la situación financiera del país. El aumento de la
demanda de dinero logró ayudar a resolver el desequilibrio en el sistema financiero y
evitar focos inflacionarios. La base
monetaria ampliada[3] a enero de 2003 que rondaba los
37.000 millones aumentó a cerca de los 47.000 millones de pesos a diciembre de 2003. El
dólar libre tuvo un retroceso del orden del 7% para el promedio 2003 respecto al 2002. El
dólar referencia del BCRA retrocedió un 13,1% para los mismos conceptos en igual
período. Esto tuvo su correlato en una reducción de la fuga de capitales que, mientras
en el tercer trimestre del 2001 era de 8.320 millones de dólares, pasó en el cuarto
trimestre del 2003 a 56 millones de dólares.
La deuda
pública nacional ascendió en 2003 a 178.820 millones de dólares lo que implicó un
incremento del 16,8% respecto del stock de diciembre de 2002. La mayor parte de este
incremento se debe a los atrasos de los pagos derivados de la deuda que se encuentra en
default. Otra parte del aumento de la deuda se explica por el canje de deuda realizado en
noviembre de 2001. Pese a haberse incrementado el monto total de la deuda en 2003 respecto
de 2002, en términos relativos al PBI se observa una leve disminución, pasando del
151,6% al 143%.
Las
presiones de oferta por mayor utilización de capacidad instalada[4] empiezan a aumentar. A enero de 2002
el nivel general fue de 48,2% de utilización y a enero de 2003 la utilización era del
58,8%. El valor registrado, a diciembre de 2003, llegaba al 66,6% de utilización de la
capacidad instalada.
En
materia laboral se observa un incremento del empleo formal algo más lento al crecimiento
del PBI y cobra mayor relevancia el empleo informal asalariado.
La tasa
de actividad muestra un valor que rondó, durante el 2003, entre un 45,6% y un 45,7%. La
tasa de empleo aumentó desde el 36,3%, para el primer trimestre de 2003 al 39,1% en el
cuarto trimestre del 2003. La desocupación que registró, en el primer trimestre de 2003,
un valor de 20,4% se redujo al 14,5%, para el cuarto trimestre de 2003.
Argentina
pendular
Vuelta el
péndulo a la empresa nacional. Entiendo que mientras no exista impulso el péndulo
comienza a ir de un extremo a otro con fuerza hasta que esa fuerza se va perdiendo y, poco
a poco, se detiene en el centro. Espero poder ver ese momento. Estoy de acuerdo con que el
espíritu privado es mejor para los negocios que el público, pero no estoy de acuerdo con
la forma con que se realizaron las privatizaciones en mi país. Las críticas
no son constructivas si se las hace desde el mismo punto de vista que el péndulo.
Saquemos lo bueno de cada cosa para una síntesis mejor: es lo que dicta la evolución, si
es que estamos evolucionando.
Lo
injustificable
En una
guerra hay cosas difíciles de explicar, una de estas cosas son las torturas a los
rendidos, pero más difícil aún es explicar cómo existe gente que las justifica. Para
mejorar.
Deuda
Hasta
ahora no veo que la Argentina vuelva al mercado de créditos internacionales. Hace varios
años que lo dije. Luego de la destrucción de la inversión, para un país que pasen más
de tres o cuatro años sin crédito es como si fuera un nunca más. Para recordar.